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La locura, la impertinencia y la bufonada como elementos necesarios: el vacío desesperanzador de Revolutionary Road

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Hace unos días me encontré con un video que amenazaba con hacerse viral: un burro paseándose con tranquilidad en una estación de bomberos en Venezuela. Ahora, este no era un burro común, había sido llamado “presidente Maduro” entre risas por los bomberos. Las bromas eran algo ocurrentes, pero nada del otro mundo, parecidas a las que alguien con solo un poco de ingenio puede hacer a costa de alguien más. Si la broma no era tan ingeniosa, debe reconocerse que sí cargaba con un atrevimiento inspirador – aunque para algunos suicida –, pues, en la situación en la que está Venezuela, atreverse a insultar a nada menos que el jefe del país – un país arruinado y sometido a una dictadura militar –, es jugarse el futuro por algo que bien puede evitarse. Una cosa es que yo me ría de Maduro desde la seguridad de mi habitación en Lima, o que lo haga con mis amigos en un bar del centro, pero yo no estoy en Venezuela: para burlarse de alguien que ostenta todo el poder, demuestra un comportamiento...

Poco punk en una pela sobre punk: How to talk to girls at parties

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Hace un par de semanas, si es que no me equivoco, fui a visitar a un amigo mío, Germán, a su casa. Después de comer un buen arroz chaufa criollo – que no pude acabar, parece que mi estómago se encogió en Buenos Aires –, decidimos caminar hasta Miraflores para bajar la panza y conversar un rato. La caminata era desde Sagitario (no estoy seguro si es Surco o Chorrillos, creo que está entre ambos), lo que nos llevaría un buen rato. Como suele suceder en estas charlas kilométricas, tocamos todo tipo de temas, y Germán me recomendó una película. Ahora bien, yo tengo un problema: usualmente soy reacio a las recomendaciones; cuando un amigo me habla con emoción sobre algo que ha visto, leído o escuchado y me lo recomienda me tomo mi tiempo en leer, ver o escuchar. Siempre se me ocurre, ¿qué tal si no me gusta? ¿Cómo desinflarle el globo a la persona que me recomendó algo que le apasionaba? Porque nadie se conforma con “bueno, a mí no me gustó”: necesitan saber por qué. Tu juicio de valor co...

La desgracia de envejecer entre el deseo y el rencor: Desgracia, de Coetzee y su adaptación al cine

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No sé si le suceda al común de las personas, pero lo que es a mí me pasa que sufro una muy mala versión de la llamada “vergüenza ajena”: me angustio, siento que no puedo seguir mirando y a veces me pongo a pensar qué hubiera hecho en la situación angustiante. La que más puedo recordar me sucedió con “The King of comedy”, la película de Scorsese, pero no escribiré sobre esta hoy. Desde hace un par de semanas tenía previsto escribir sobre “Desgracia”, la novela de Coetzee, y también su adaptación al cine. Sucede que en estos tiempos extraños en los que nos convertimos en amos de la moral con sed de venganza y reivindicación me pareció la obra del escritor sudafricano una de las más vigentes, pero me tomé mi tiempo en ver la película. Leí la novela hace dos años, mejor dicho la devoré. Coetzee tiene el don de angustiarte a través de sus líneas. Una vez terminada, me enteré de que existía una adaptación al cine dirigida por Steve Jacobs. Escéptico – por tantas pésimas adaptaciones que ...

Un comentario no tan coherente sobre "La fiesta del chivo"

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Hoy desperté a las dos de la tarde: estaba sediento, con un poco de dolor de cabeza y me di cuenta que no recordaba tan bien algunos detalles de la noche anterior. Recordé, eso sí, mi exaltación, la euforia que sentía porque había visto a algunos amigos que no veía hace tiempo y las risotadas que nos sacamos hablando de todo con el tono exagerado que usas cuando el alcohol reina y te sientes confundido en el grupo, único y también parte de, homogéneo en el disfrute y heterogéneo en lo que piensas en medio de una noche que deseas que se quede en tu memoria. La edición que leí Ahora, la noche me está pasando la factura y me siento cansado a pesar de haber dormido y sin ganas de escribir, sin el estímulo necesario para ver una película, sin la paciencia para desarrollar un nuevo tema. Estoy más viejo, eso es, y atrás quedaron los días en los que podía beber mucho e ir a jugar partido al día siguiente, o manejar bicicleta, comer con apetito y todavía por la noche ir al cine o m...

"Gattaca" y la fuerza de voluntad

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Si bien ahora estoy en una especie de luto romántico – luto esperado, pero no por eso menos doloroso –, creo que estoy en esa edad en la que puedo aprovechar el dolor para escribir e hilar ideas. La primera vez que me deprimí por cuestiones amorosas – y uso “deprimir” de una manera muy ligera, lo sé: nada que ver con la depresión clínica, más llorar como un cojudo frente al recuerdo – me vi imposibilitado de hacer cualquier cosa, excepto pensar una y otra vez en qué había hecho mal. Ahora, seis años después, me dije que podría superar el temporal con actividad y eso es lo que estoy intentando hacer. Menciono lo del luto romántico porque, como siempre, lo que me sucede a nivel personal lo uniré a la película o libro que comentaré hoy. Me disculpo por no haber comentado libros últimamente: he estado sin leer estos días por muchas razones y recién me pondré a hacerlo con ganas a partir de hoy. Lo que comentaré es delicado, un tema espinoso por muchas razones que, sin embargo, sigue ...

Viaje de regreso e ideas dispersas sobre "The man from earth"

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El sábado pasado fue un día diferente para mí: desperté temprano, esperé a mi hermana para intercambiar maletas – ella llegaba y yo me iba; su maleta tenía rueditas – y me dirigí a la terminal de autobuses de Retiro, para mi viaje de vuelta al Perú. Me sentía emocionado, aunque no tanto como cuando estaba en el aeropuerto en diciembre del año pasado – el sábado sentí la emoción y, sobre todo, el alivio del regreso; en diciembre, la excitación ante lo desconocido de una aventura que se presiente te cambiará – y, después de sudar bastante por las dos enormes maletas, más la maleta de mano, que tuve que arrastrar hasta la bodega, me encontré listo para esperar las casi dos horas que me separaban de mi asiento número 44 – al final y junto al pasillo – y de mis largos tres días de viaje de vuelta a Lima, a mi barrio, mi familia y amigos. Trataba de no hacerme a la idea de lo duro de 72 horas de viaje, aunque lo que más me atormentaba era hacerme a la idea de cómo podría dormir – soy muy m...

"The life of Brian" y la importancia de ofender a las personas

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Me han sucedido muchas cosas últimamente y estas me decidieron a regresar a Perú: la falta de empleo, la cada vez peor alimentación y, el golpe final, la muerte de la batería de mi laptop – aunque aún no descarto que se trate más bien del cargador y su agonía –, lo que me condena a estar en mi sala – pues también el tomacorriente de mi cuarto se fundió un día – con la laptop enchufada, sin la batería, tratando de no moverme demasiado, pues si lo hago se apaga. Decidí regresar a Perú por todas estas razones y proponerme viajar de nuevo a estudiar, quizá a Argentina, quizá a otro país, pero buscando alguna beca con la que pueda sobrevivir en vez de irme a la aventura. Eso sí: si regreso a Argentina lo haré con mi título y la promesa de un empleo, ya que, dada esta situación de inflación cada vez mayor, estar viviendo sin trabajo es condenarse más temprano que tarde al hambre. Sin embargo, no puedo decir que fue tiempo perdido: escribí mucho, comencé y terminé una novela, cuentos, y...