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“El beso de la mujer araña” y la influencia recíproca

Hace tres años, si mal no recuerdo en el curso “Literatura Latinoamericana IV”, nos hicieron leer “El beso de la mujer araña”. Miento, en realidad me tocó a mí leer y exponer esta obra ante mis compañeros y un profesor más que exigente. ¿Por qué mencionarlo? Bueno, esta semana tenía en mente tópicos diferentes, de hecho quería escribir sobre un par de películas, pero el desgaste emocional ante la derrota que sufrió Perú y la borrachera que siguió – con vino, nada menos – me han dejado tan hecho polvo que decidí revisar entre antiguos escritos a ver si podía inspirarme un poco: me siento incapaz de escribir desde cero hoy. Entonces puedo retomar la primera oración de este texto y unirla con esto: el descubrimiento de antiguas carpetas universitarias, perdidas en mis archivos. Leyendo entre contenido de mis años universitarios me encontré con la nota que escribí sobre la novela de Puig. Me pareció interesante, aunque suene mal que yo lo diga, y me dije ¿por qué no? Para empezar, cr...

Una mirada a "Minority Report", el cuento y la adaptación cinematográfica

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En mi post anterior divagué sobre cómo el miedo ha sido utilizado de tal manera que nos sentimos aturdidos ante las noticias y no queremos saber nada. Dentro de unos días comenzará el mundial y, tanto en Perú como en Argentina – mi país el primero, donde vivo actualmente el segundo – la gente desea relajarse. El precio de hacerlo es olvidar cómo nos manipulan los medios de comunicación, la política se vuelve cada vez más parodia de sí misma y las tasas de criminalidad aumentan. De aquí que surja una pregunta, una que me hice hace unos años y estoy seguro que muchos la habrán pensado si vieron las obras que analizaré: ¿es ético considerar criminal a una persona basándome en su predisposición al crimen? O, yendo un poco más lejos, si una persona pudiera retroceder en el tiempo y matar al bebé Adolf, ¿sería la persona culpable de asesinato o héroe salvador? Planteadas estas preguntas, revolveré un poco en “Minority Report”, tanto el cuento de Philip K. Dick como la adaptación de Steven ...

“La cultura del terror” en tres formatos audiovisuales: “The monsters are due on Mapple Street” (La dimensión desconocida), “Bowling for Columbine” y, al final, un video de los amigos de WHYMAPS: Como evitar el cambio climático muy rápido

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        Antes que nada, comenzaré a publicar los domingos. Voy a abrir este post con una pregunta que sonará un poco tonta, aunque creo que vale la pena hacerla en voz alta: ¿Alguna vez se pusieron a pensar en cómo las noticias parecen informarnos que todo va mal siempre? Esta pregunta un poco tonta puede ramificarse, de hecho tiene su descendencia de pequeñas preguntitas que saltan en su sitio, esperando a ser respondidas: ¿Realmente todo va tan mal? ¿Soy yo, o es que el mundo va cada vez de mal en peor? ¿De quién es la culpa? ¿Por qué el crimen y el peligro empeoran cada vez más? Tengo mis propias tesis acerca del crimen y sus motivaciones – y me refiero a robos y asesinatos ejercidos por gente “común”; a los políticos y las megacorporaciones las considero en una esfera diferente, relacionada con la esfera anterior, pero en diferentes círculos después de todo –, pero eso no quiere decir que sea de aquellos que piensan que el mundo va cada vez peor, mientras sue...

Desde “La casa de las bellas durmientes”, hasta “Sleeping Beauty”: el erotismo y la impotencia

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Cualquier clase de inhumanidad se convierte, con el tiempo, en humana . Frase significativa que presagia el final de “La casa de las bellas durmientes”, de Yasunari Kawabata. La primera vez que supe de la existencia de esta novela fue gracias a Gabriel García Márquez, por esas relaciones intertextuales que tanto me fascinan: me regalaron “Doce cuentos peregrinos” en mi cumpleaños número diecinueve y, cuando llegué a “El avión de la bella durmiente” – si conocen el cuento y pueden identificarse con la situación de verse delante de una belleza que enmudece y petrifica al observador, sabrán de lo que habla el narrador –, no solo me pregunté qué hubiera hecho yo en su situación, que a ratos soy tímido y en otros aventado, sino que me sorprendí ante el pasaje en el que el narrador decía que “en la primavera anterior había leído una hermosa novela de Yasunari Kawabata sobre los ancianos burgueses de Kyoto que pagaban sumas enormes para pasar la noche contemplando a las muchachas más bellas...